¡AÚN ESTÁS A TIEMPO DE POSTULAR A PLAN SOLIDARIO DE CONECTIVIDAD!

El Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones (MTT), a través de la Subsecretaría de Telecomunicaciones (SUBTEL), junto con las empresas agrupadas en ATELMO, además de WOM, Mundo Pacífico y CMET, acordaron la extensión de los beneficios del Plan Solidario de Conectividad durante un mes. Esta iniciativa responde a la voluntad de las partes con respecto de entregar a los ciudadanos beneficios que les permitan mantener su conectividad durante este difícil momento que atraviesa el país producto del COVID-19.

Con este acuerdo, y en el caso de los usuarios con plan, se extiende de 60 a 90 días el período para solicitar este beneficio. De esta forma, como la medida entró en vigencia en abril, se extiende durante todo el mes de junio de 2020. De igual manera, la cobertura del plan será de 90 días y su duración dependerá de la fecha en que fue solicitado.

Para los usuarios de prepago, como la activación del plan se realizó a todos los usuarios, se ampliará la vigencia de este beneficio durante todo junio. En el caso de los planes solidarios del servicio de televisión de pago de DirecTV, estos tendrán vigencia hasta el 18 de junio de 2020.

Las personas pueden saber si son beneficiarias de este plan consultando en:

Por su parte, el Plan Solidario de Conectividad considera los siguientes beneficios:

Internet fijo:Banda ancha con velocidad de 2 megabits por segundo.

Móvil con contrato: Gratis 50 SMS, 300 minutos y datos con velocidad 256 kilobits por segundo, además de acceso gratuito a ciertas redes, y acceso a los sitios www.registrosocial.gob.clhttps://www.ingresodeemergencia.cl/https://www.gob.cl/coronavirus/ y https://aprendoenlinea.mineduc.cl

Móvil sin contrato: Acceso gratuito a ciertas redes sociales, y acceso a los sitios www.registrosocial.gob.clhttps://www.ingresodeemergencia.cl/https://www.gob.cl/coronavirus/ y https://aprendoenlinea.mineduc.cl

«TIEMPOS DE HUMANIDAD»

GUÍA EMOCIONAL PARA MADRES, PADRES Y/O APODERADOS

Basta solo ser humano para comprender que estos tiempos de pandemia deben transformarse en tiempos de humanidad. En este momento, no existe nadie que no se haya visto afectado por la crisis sanitaria que vivimos a nivel nacional y mundial.

Cambios sanitarios, emocionales, sociales y económicos conviven junto a nosotros/as cada día, hemos tenido que aprender a crear nuevas estrategias, nuevas dinámicas familiares  que nos ayuden a promover nuestro autocuidado, el cuidado de los otros/as, la organización económica del hogar, la prevención y el tratamiento de la enfermedad: COVID-19.

Nos hemos visto sometidos a muchos desafíos personales y colectivos en corto tiempo. Sin embargo, existe un gran desafío, que se convierte en una gran oportunidad, la oportunidad de reencontrarnos con nuestra propia humanidad.

Recuperar nuestro sentido de comunidad, activar las redes de apoyo, organizarnos como tejido social será fundamental para enfrentar todos estos desafíos.

De este modo, nuestra capacidad de empatía adquirirá gran relevancia, puesto que ella nos permite ponernos en el lugar del otro/a, y unir fuerzas colectivas para ir en ayuda de quienes lo/a necesitan.

Clave será reconocer nuestro sufrimiento y el sufrimiento de quienes nos rodean, pedir ayuda e ir en ayuda de los/as que lo requieren. La capacidad de comunicarnos y de organizarnos en pos del bien común será primordial para que todos/as podamos superar juntos/as esta crisis que nos impacta en diversos ámbitos.

Son tiempos de pandemia, son tiempos difíciles, pero son tiempos de humanidad, que nos ayudarán a convertirnos en mejores personas, y ojalá, en una mejor sociedad.

Un abrazo gigante a cada una de las familias bosquinianas…

Mucha fuerza, paciencia y, sobretodo, mucho amor…

 

Área Psicología, Programa Integración Escolar

Colegio Los Bosquinos

ADOLESCENCIA EN TIEMPO DE CRISIS Y ESPERANZAS

GUÍA EMOCIONAL PARA MADRES, PADRES Y/O APODERADOS

Cuando hablamos de adolescencia nos referimos a una importante etapa de construcción de identidad en todo ser humano, en la cual transitamos desde el fin de la niñez hasta el inicio de la adultez.

Claramente, es una etapa compleja, puesto que se vivencian un sin número de cambios en lo físico, emocional y social. Aparece el reconocimiento, paulatino, de una nueva corporalidad y la búsqueda de un lazo social, preferentemente, con pares, que permita la validación del sí mismo en sociedad.

Es así como emergen nuevas características en el ser adolescente: la curiosidad, la ansiedad, el egocentrismo, y con ello, la actitud desafiante frente al discurso adultocéntrico, propio de nuestra sociedad. Así también, aparece un/a adolescente que solicita, que busca y construye espacios alejados de la mirada parental.

Sin duda, es un período complejo, tanto para las madres y padres como para los hijos/as adolescentes, y cuando este período se conjuga con una crisis sanitaria, social y económica, es inevitable que los diversos cambios se agudicen y se resientan, con mayor fuerza, en ellos/as, es que el distanciamiento social les ha arrebatado un pilar fundamental del sostenimiento psíquico: el contacto social y afectivo con su grupo etario, esa afectividad que genera autoestima, autoconocimiento, identidad y pertenencia.

De este modo, los/as adolescentes buscarán en sus redes sociales el contacto incesante con otros/as de su edad, pues es acá cuando más importa la opinión de ellos/as y no la de los/as adultos que lo/a rodean. Así también, buscarán en esta nueva realidad familiar de confinamiento, sus espacios privados, pues los necesitan.

Los cambios propios de la adolescencia, la tan mencionada “montaña rusa de emociones” se agudiza, superponiendo la crisis personal con la crisis mundial. Lo anterior, dará paso a la manifestación de diversos síntomas tales como dificultades de adaptación, sentimientos de ansiedad, angustia, irritabilidad, pérdida de la concentración, entre muchos otros. Es la forma de expresar el sufrimiento adolescente. Es la forma que tendremos los/as adultos de identificar y contener su dolor en el hogar.

Conducirlos/as hacia la esperanza de una sociedad mejor tras tiempos de crisis es fundamental. Proveerlos/as de estabilidad emocional un refugio vital. Respetar sus espacios un símbolo de comprensión. Para ello, se requiere que el/la adulto trabaje en su capacidad de autorregulación emocional, sea consciente de cómo sus emociones impactan el psiquismo de otros/as humanos que se encuentran en pleno desarrollo, se requiere que el/la adulto valide la emoción de el/la adolescente, su sufrimiento, es decir, que desarrolle su capacidad de empatía, que otorgue una escucha real a las expresiones y opiniones que necesiten manifestar.

Además, se requiere un adulto que sepa respetar los espacios privados que necesiten, no invadir esa privacidad. Propiciar diálogos acogedores, establecer límites y deberes claros a cambio de oportunidades de mayor independencia, formar recalcando la importancia de la responsabilidad personal y social de cada una de nuestras acciones, promoviendo el desarrollo de un sujeto crítico, pensante y con compromiso social.

Si bien, los/as adolescentes han perdido hoy el lazo primordial, constituido por el contacto diario con sus pares, existe la oportunidad de un acercamiento familiar, en la cual cada uno/a de sus integrantes construya diálogos y acciones que permitan reconstruir una nueva dinámica en el hogar, bajo el acuerdo grupal. Del mismo modo, frente a lo pedagógico, se recomienda negociar tiempos y horario de estudios estables y acotados, así también respetar los ritmos de cada estudiante y la forma de estudio de gusto del adolescente. Incorporar el juego, el baile, la música, y tantas otras actividades lúdicas en la rutina diaria, las cuales fomentarán la sensación de bienestar de los estudiantes, mientras éstas no sean impuestas, sino deseadas por ellos/as.

Finalmente, es muy relevante no infantilizar al sujeto adolescente, no anular su discurso y acción, validar su emoción y proveerlo de un discurso esperanzador en tiempos de crisis, el cual significará para toda la vida un legado parental que les permitirá identificar en sí mismos cualidades tan importantes como la resiliencia, el cuidado por el otro/a y la responsabilidad social.

 

Un abrazo gigante a cada una de las familias bosquinianas…

Mucha fuerza, paciencia y, sobretodo, mucho amor…

 

Área Psicología, Programa Integración Escolar

Colegio Los Bosquinos

 

Ante cualquier duda o consulta escribir a:

Ps. Francisca Pereira, francisca.pereiram@hotmail.com

Ps. Nicole Fuentes, nicole.andrea.fl@gmail.com

Ps. Elisa Barrientos, elisa.barrientos@gmail.com

 

 

 

INFORMACIÓN IMPORTANTE

Estimados apoderados/as:
Debido a los errores que contenía  Comunicado  que  llamaba a responder  la Encuesta de Acceso y Conectividad Tecnológica, aclaramos lo siguiente:
• La encuesta de Acceso y Conectividad Tecnológica es una iniciativa de Codeduc, que tiene como objetivo recopilar información de cada uno de los establecimientos municipales, antecedentes que permitirán optimizar nuestro servicio educativo.
• Los datos que son entregados sólo serán  utilizados para lo anteriormente descrito.
• La encuesta se podrá responder hasta el día 25 de mayo a las 12.00 hrs. Cerrado este proceso comenzará la tabulación de los datos, de los cuales se desprenderán las acciones a seguir, que aún no están determinadas.
• Mientras más alto sea el porcentaje de encuesta respondidas, se tendrá una visión más real de las necesidades de conectividad de nuestros estudiantes, en ningún caso el Municipio  ni la Corporación han informado que el porcentaje determinará el pago del servicio de internet a nuestros apoderados, si la implementación de políticas que beneficien a mayor número de estudiantes, los cuales verdaderamente cuenten con esta necesidad.
Atentamente,
                                                                                                                 Susana Richarson
                                                                                                       Directora Colegio Los Bosquinos

GUÍA EMOCIONAL PARA PADRES Y/O APODERADOS

INFANCIA EN TIEMPOS DE PANDEMIA

No hay nadie a quién no se le estremezca el corazón recordando su niñez… es que para todo ser humano la infancia es una etapa única e irrepetible, cargada de significados, pues es aquí donde construimos nuestras primeras “otras” relaciones, digo “otras” porque me refiero a aquellos vínculos que van más allá de la esfera familiar, aprendemos a querer a otros/as que son de nuestra edad e incluso a otros adultos que jamás esperamos conocer.

Nuestros vínculos, nuestros afectos crecen… así como cada uno/a de nosotros creció, de distintas maneras, en esta importante fase.

¿Qué pasa cuando en medio de esta emocionante etapa

nos encontramos con una pandemia?

 

Nuestro psiquismo infantil que busca, incesantemente, la estabilidad emocional para sentirse seguro se ve, fuertemente, sucumbido, perdemos nuestras rutinas, nuestros amigos/as, nuestro mundo infantil que va más allá del hogar, este mundo en que nos sentimos “grandes” y autónomos, donde reconocemos en otros pares nuestra misma conducta y nos sentimos un “grupo”, donde encontramos en nuestro profesor/a, paradocente y tía/o del PIE a un adulto desconocido que me protege, que me cuida, que quiere lo mejor para mí, y que me ayuda a sentir confianza en los nuevos espacios en que transito… pierdo tantas aventuras, tantos nuevos afectos, que es muy probable, mamá, papá, que me hayas notado distinto/a en mis conductas y emociones, es que a mí también se me desestructuró mi mundo, y no es fácil para mí expresar todo lo que estoy sintiendo… necesito que me contengas, que me expliques con paciencia lo que pasa cuando tengo dudas, que me abraces cuando me ves triste o con mucha rabia, tus brazos me calman… que me ayudes a canalizar mis emociones mediante el dibujo, el baile, el juego, o cualquier otra actividad… para mí el tiempo pasa muy lento, inclúyeme en tus quehaceres, yo también soy capaz.Sé que tú también estas cansada/o, estresada/o, preocupada/o, lo sé porque lo que tú sientes, yo también lo siento… mis emociones en esta etapa dependen, en gran medida, de las tuyas… tú me puedes dar tranquilidad, en medio de esta crisis que no logro entender del todo…

 

Comunidad Bosquiniana, los invitamos, con esta comprensión breve del sentir infantil, a construir en el hogar dinámicas amorosas, estables y predecibles, que permitan sentir a los niños/as un refugio junto a ustedes en medio de esta pandemia.

Les sugerimos instalar espacios de encuentro lúdicos y divertidos, en los cuales nos olvidemos de las exigencias y preocupaciones, generar hábitos de estudio estructurados y acotados, que permitan a los niños/as saber con anticipación cuál será la hora del estudio, y dejar espacios libres donde los niños/as puedan crear, de manera autónoma, sus propias actividades en base a su interés. Se recomienda no exponer a los niños/as a información televisiva cargada de mensajes negativos, ellos/as absorben todo.

Sabemos que para muchas familias la realidad está muy compleja y difícil, que el psiquismo adulto también se encuentra agobiado, a todos/as esta pandemia nos genera un gran caos emocional, pero como adultos tenemos mecanismos de defensa que nos permiten enfrentar estas problemáticas, los niños/as aún no los tienen afianzados, somos nosotros y nuestro psiquismo, lo que les ayudará a enfrentar y superar esta situación, a sentir que a pesar de la amenaza del Coronavirus, todo estará bien y, simplemente, sentir que pueden seguir siendo niños/as…

 

 Un abrazo gigante a cada una de las familias bosquinianas…

Mucha fuerza, paciencia y, sobretodo, mucho amor…

 

Área Psicología, Programa Integración Escolar

Colegio Los Bosquinos

EN CASO DE CONSULTAS ESCRIBIR A : claudiamoralesdif@gmail.com